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Por Niza cárcamo

PUBLICACIÓN DEL CUENTO GANADOR DEL 1º CONCURSO  DE CUENTOS CORTOS 2004

LA PARTIDA

 

     Era una de esas noches en las cuales no captas e ánimo del clima o del tiempo, esos días en los cuales crees que ese tiempo está de tu lado, pero te deja atrás como si no le importaras, esos días en los cuales recuerdas tu vida en un abrir y cerrar de ojos, ojos segados por lágrimas que brotan inexplicablemente, tal vez son momentos de arrepentimiento, momentos en que crees que todo acabará.

    Destellos en movimiento, luces intermitentes y sombras en constante oscilación, los sentidos se mecen como un verdadero péndulo y las entrañas luchan por aprisionar su contenido… ¿Cómo pudo terminar así? 

     La tarde del mediodía permitía sentir que los rayos del sol llegaran a cada una de las cabezas de los transeúntes que deambulaban por el pavimento, una de ellas era la mía, que sólo pensaba en emprender su marcha hacia un destino que prometía diversión y excesos.

     Ese día, ese mismo día, muchas horas atrás pensaba en estar con ella al llegar a nuestro cubil, bastaría verla sólo una vez, bastó sólo la censura de esa maldita vez para haber terminado así, a pasos de la muerte y recordando cómo comenzó  este infierno.

     Una vez en el cubil el infierno comenzó, la botella estaba casi vacía, cuando el  habla aun era fluida, la sangre tenia un sabor dulce y el ron podía emularla perfectamente.  De pronto todo se tornaba agradablemente perturbante, la personalidad florecía y nada parecía importar, exactamente eso es lo que te lleva   al final, final que te espera al concluir el camino desde tu partida, la partida que te lleva a la perdición según sea su comienzo.

     Recuerdo vagamente el momento en que dejamos nuestro cubil, imágenes vagas e intermitentes deambulan, no hay claridad en el pensamiento, la marcha es entorpecida por la mala coordinación de las piernas. Se torna casi imposible emplear la faculta de mantenerse en pie, casi no queda equilibrio y la capacidad de raciocinio se distorsiona. De pronto la distorsión aumenta, un estado de trance me envuelve… ¿por qué no estuvo allí? ¿De haber tenido la presencia de aquella hermosa joven a mi lado, todo hubiera acabado así? El cuerpo se desploma y la mente queda en blanco… ésta es una de esas noches en la que te das cuenta de tu presente, y tu trayectoria vital, tu partida  en la vida y su final… mi final… el final de esta partida.

                                                           Sebastián   Parra

                                                                   3ªD